Hablar de espacio Arquitectónico implica comprender el para qué éste fue concebido. Las referencias iniciales o referenciales durante el proceso de formulación de una hipótesis nos hablan de mucha información no necesariamente relevante.
¿Es acaso el referente formal el que nos debe orientas? Claramente dependerá de la importancia que dicho antecedente tenga para el usuario formal. Como ejemplo, la orientación de una mezquita es fundamental para la vivencia del acto que en ella se ha de vivir.
Sin embargo, la creación del espacio arquitectónico dependerá de lo que en él se quiere lograr. Por ello, la reinterpretación es adecuada, pues fomenta el diálogo de la arquitectura con el usuario.
En ese sentido, las permanentes reinterpretaciones de las edificaciones dedicadas al culto nos permiten comprender el paso del tiempo, la asimilación de tendencias y las nuevas ópticas sin perder, claramente, el fin último de ellas, cual es proveer del mejor espacio para la meditación, la reflexión y la celebración del rito.
El deber del arquitecto es procurar aquello, que los actos que se requieran realizar en un determinado espacio sean servido espacialmente, generando una determinada atmósfera arquitectonica.
Por ello, el conocimiento del usuario es fundamental. La sola comprensión de sus expectativas colabora como información ciertamente relevante al momento de diseñar. Serán aquellas indicaciones las que hemos de traducir en espacialidades adecuadas para su normal desenvolvimiento, independiente de las variables funcionales requeridas.
Muchas veces, en la formación de los estudiantes se cae inevitablemente en la comprensión de desarrollos funcionales, traducidos posteriormente en diagramas o flujogramas. Con ello, la solución en dos dimensiones se considera correcta, pero no se obliga a meditar respecto de la variable espacial como aquella que dará la diferencia en determinadas situaciones. Nuestra labor es hacer comprender a los futuros arquitectos que el espacio y sus variables relacionadas entregan diversos valores agregados a un determinado acto.
El adecuado manejo del espacio, su proporción, su lectura, los atributos que a él se le dan, entre otras cosas, permite que la obra de arquitectura se singularice y se haga a la vez, memorable.
Realmente me pareció muy interesante tu reflexión, así como lo que aporta en cuanto a definición de espacio arquitectónico.
Agradezco tu comentario. Espero que sea de utilidad.
Saludos.